
Nadie más que Dave es lo suficientemente fetén para que Dave se pirre por él. De hecho, Dave da tanta cera a su tabla que se quiere más que a nadie en el mundo. Y cuando la pule, Dave no puede apartar los ojos de su reflejo, como si obrase en él un conjuro de amor. Ante este "maravilloso" espectáculo, hasta el mar se repliega... De esta forma se pueden ver las mejores olas de la playa de Clint City, también llamadas tsunamis.
Al nivel 1: min 333 Clintz Al nivel 2: min 324 Clintz |