Concluidas las pruebas, los
All Stars se reunieron para llevar a cabo el recuento de puntos. Aunque ni
Rescue ni
Sentinel habían ganado prueba alguna, en parte ello se debía a sus esfuerzos por mantener la actividad en el estadio, y parecía claro que sin ellos habría sido imposible concluir los juegos, por lo que existió unanimidad a la hora de conceder a ambos clanes un punto honorífico. Los
Uppers tampoco habían obtenido la
Victoria en ninguna de las competiciones, pero el generoso “donativo” que habían hecho al clan bien merecía un puntito. Realizadas estas consideraciones, el recuento reveló que todos los clanes habían empatado con un punto, algo que podría ser lo mejor para los
All Stars, pues todo el mundo quedaría contento y puede que el estadio se mantuviese en pie después de todo. Además, el clan había previsto tal eventualidad, y se habían preparado trofeos de sobra para todos los participantes. Sin embargo, cuando
Eyrton y
Frank acudieron a la sala de las vitrinas, donde permanecían los trofeos, solo pudieron ver fugazmente a
Mona deslizándose por la ventana con un voluminoso saco; la estancia estaba completamente vacía.
Frank se apoyó en la pared, cruzando los brazos:
-Bien, ¿y qué hacemos?- Dijo, no sabiendo si reír o llorar.
Eyrton suspiró profundamente. –Contacta con
Jimmy. Que nos vaya haciendo un presupuesto para un nuevo estadio.-